
Cuando mas lo necesitamos muchas veces nos sentimos solos, cuando mas queremos compartir algo estamos sin un brazo amigo al costado, estamos completamente congelados en un asiento que poco a poco derrite el poco hielo que nos queda.
Solo tu sabes cómo ser fuerte y valiente, solo tu sabes cómo no sentirte abandonado hasta por la soledad que corre tus pasillos, pues tu y nadie mas conoce el camino suave a lo imaginario, a lo que ahora es una fantasía. Cosas que no son reales no son sueños, solo son hechos que sirven para darse animo dentro de un mundo en el cual abunda la miseria sentimental, donde solo se preocupan por lo que se puede comprar.
Cuanto podría costar pagarte una vida nueva, cuánto podría costarte reponer tu corazón que está en pedazos después que intentar no ponerlo en peligro. Hay cosas que no tienen precio, hay cosas que valen mucho mas que cualquier acto infantil, un acto que no dice nada de lo que realmente eres. Como botar al piso tanto tiempo de amor, como eliminar tantos recuerdos que se supone eran nuestros. Las molestias pueden ser pasajeras pero los recuerdos son eternos, pues ese primer beso en la playa cuando esas manos atravesaban la línea de lo prohibido son momentos que mi corazón los titula como pendientes.
Quizás aun tenemos una conversación en proceso, quizás nuestro labios aun no hay hablado lo suficiente, lo único que se es que hay muchos momentos por vivir, esta historia aun no ha cerrado su libro, aun no tiene un final preciso pero si eso realmente lo quieres lo puedes hacer, pero luego no agregues una página mas al cuento pues para mi ya estará terminado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario