Powered By Blogger

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Madre a ojos cerrados

Todos hacemos cosas diferentes cada día, vemos situaciones semejantes que nos parecen continuas, hechos que hacemos siempre que nos hace pensar de manera objetiva.

Hoy me puse a pensar si realmente te gusta como escribo, si realmente me siento feliz tratando de contar mis cosas de una forma irónicamente valiente o si nunca debí meterme al camino del escritor desequilibrado en el que me he convertido, pasión que nacen de mis dedos y se plasma en un papel. Poco a poco encuentro el largo camino que quiero seguir, lleno de valles y dunas dispuestas a quitarme el tiempo valioso de mi ligera caminata, que por mas difícil que parezca lograre superar como un día me trace hacerlo.

En toda la búsqueda de encontrar un método de no sentir que estaba todo perdido, me encontré con una mujer que muchas veces había dejado de lado, una mujer que estaba ahí cuando mas lo necesitaba, que silenciosamente ordenaba mi vida desde un cubo mágico llamado casa, pues esa era su oficina principal. Pronto descubrí que esta mujer vale mucho más que cualquier problema existente en mi vida. Ella es magia pura, pues solo con un buena suerte y un beso en la frente te puedo dar mas alegrías que cualquier cosa. Se que muchas veces no he hablado de ti, se que me escondía en mis cosas y la puerta cerrada de mi cuarto era una valla que dividía nuestros pensamientos y discusiones.

Hoy me di cuenta de lo importante que eres para mí, me di cuenta que siempre fuiste ese apoyo incondicional, por más que mi orgullo esconda ese sentimiento por ti, hoy puedo decir te amo mamá.

El sendero de mis deseos atraviesa por un pequeño bache sentimental, el caminante se ha tomado un tiempo para decidir como continuar la obra que hace un tiempo comenzó, se toma un tiempo para mirar las grandes opciones. Hoy se que la mejor opción es ser lo que quieres ser y asi será, porque se hay una mujer que me da valor cuando mas necesito y me muestra en cada tierno abrazo sus más preciados anhelos.

Gracias madre por ser la mujer que tomo un pincel para dibujar este hombre en el que hoy me he convertido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario