Ya las cartas están jugadas, el personaje de historias de amor quedo atrapado en un misterio oscuro tal cual narran los cuentos suicidas amarrados en hilos de sentimientos desechos.
Hoy miraron aquella medalla que plasma en un solo grito ese amor profundo por una madre celestial, hoy miran y recuerdan. Al mismo tiempo que ven una luz brillante que ciega visiones futuras, admiten llorar por momentos inolvidables, fragmentos de vida que se pierden en el tiempo que los vio reir.
Si los que leen esto no entienden lo que trato de decir es que no son inmaculados, y si me preguntan porque escribo tanto sobre mi colegio, la verdad no podre responder, pues estas simples líneas no alcanzan para mostrar todo lo que esa institución vale para mi. De esta manera nacen los que hoy son mis hermanos, y si no tenemos la misma sangre no me importa, pues se que nuestra madre es la misma y también hemos vivido en el mismo hogar por mas 10 años.
Si las cosas se ponen difíciles, mira adelante. Cuantas veces te han enseñado a superarte, compórtate como un verdadero hombre y salir adelante, muchas pero pocas las he cumplido. Cuantas veces te han dicho que los hombres no lloran y las lagrimas han caído por tu rostro sin pedir permiso a tus ojos, no se puede pretender ignorar cosas claras, tampoco esconder el amor en un pozo de deseos incompletos, pues eso no es de hombres y menos de hombres para los demás.
Si no entienden lo que trato de escribir en esta publicación, leen el titulo y analicen la publicación, gracias.

No hay comentarios:
Publicar un comentario