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domingo, 11 de marzo de 2012

Mundo legalizado

Las reglas en el mundo me agotan el tiempo, agotan mis ganas de acción. Simplemente se trata al mundo como un bosque lleno de ideas y estrategias de supervivencia, cuando el mayor peligro del hombre es el mismo.

Cuando se trata de una sociedad, analizamos situaciones, verificamos decisiones y releemos el pasado para no cometer los mismos errores. Cuando será el día que simplemente las cosas sucedan porque tengan que suceder, cuando el presente sea lo más importante, cuando el miedo al cambio no nos apreté el rincón profundo de la sensibilidad. Cuando definitivamente se podrá actuar por lo que sentimos, sin necesidad de pensar en el futuro como un abismo del cual no se puede escapar, cuando el futuro lo forja cada uno con un presente del cual se pueda disfrutar.

Tengo un sueño, un sueño que evito que toque la realidad para que no se pierda entre bocas ingenuas, para que pueda perdurar así sea solo en mi mente, pero que para mí se mantenga vigente día a día. Ese misterioso sentimiento del cual he sido víctima, ese que tiene que seguir un procedimiento social para volverse algo más. Ese sentimiento que para mí no cree que lógicas ni mucho menos de etiquetas, pero que para el mundo es imposible y se debe llevar paso a paso. Ese sueño es casi impredecible, entre las luces de la ciudad huye para no alcanzarlo, entre un parque y una casa recorre mis brazos para posarse nuevamente en donde alguna vez estuvo.

Es por eso que me dan ganas de salir de ese bosque infestado de ideas y parámetros que solo intentan encarcelar mis actos y dejarme sin una iniciativa. Intento salir de la cárcel social en donde me encuentro. Nunca se dijo que los impulsos sean malos, nunca se dijo que la locura sea un enemigo. Me considero un loco, cursi y distraído, capaz de crear mis propios mecanismos, para dejar a un lado los procedimientos estúpidos a los cuales me he acostumbrado, no se trata del tiempo, no se trata de alejarme, se trata de plasmar mi huella en una memoria, se trata de decir que existo y que aquí estoy. Se trata de ti y de mí, de todo este circo que armo para calmar mis ganas. Es simplemente que quiero ser libre, quiero decir cosas sin que los demás critiquen, quiero decir que quiero pero que no puedo, pero que en un tiempo podre.

Me pongo confuso cuando escribo sin razones, cuando por casualidad me encuentro ante las palabras que salen de mi propia alma. Es en este momento en el cual me siento fuera de las reglas del mundo, es en este preciso instante donde estoy alejado de las ideas del mundo y de la sociedad, es ahora cuando realmente quisiera hacer todas esas cosas que he dicho y sobre todo cumplir ese sueño que no quería que nadie sepa, pero que ahora ya lo sabes.

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